Susie Wiles, la jefa de gabinete de la Casa Blanca, ha sido la primera en dar un paso al costado tras los resultados en las midterms, que costaron a los republicanos la mayoría de ambas cámaras. Según anunció el presidente en una publicación en Truth Social, su lugar lo ocupará Miller, a quien calificó como “uno de mis asesores de mayor confianza”. Miller es una de las figuras más divisivas de la Administración Trump, hombre clave del nacionalismo y de la agenda antinmigración.
Primera modificación: 06/11/2026 - 22:44Última modificación: 06/11/2026 - 22:45
Aunque el rechazo a la agresiva campaña antinmigración de Donald Trump ha sido frecuentemente citado como una de las razones detrás de su reciente revés electoral, el primer cambio del presidente luego de unas midterms catastróficas para el Partido Republicano, ha sido la promoción del artífice de esa cruzada, Stephen Miller.
El magnate anunció este 6 de noviembre en su red Truth Social que Miller, “uno de mis asesores de mayor confianza”, será el nuevo jefe de gabinete, en lugar de Susie Wiles, de quien dijo que “ha hecho un trabajo sobresaliente” y “pasará a la Operación Política de Trump”.
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Miller ha sido uno de los aliados de más larga data del presidente estadounidense, tras unirse a su campaña presidencial de 2016, como redactor de sus discursos. Actualmente, ejercía como subjefe de gabinete.
Wiles, por su parte, era la jefa de gabinete que más tiempo había permanecido en el cargo, con cuatro años entre el anterior mandato de Trump y éste. Fue su directora de campaña no oficial en 2016, 2020 y 2024, cumpliendo un papel fundamental en la organización de los esfuerzos para llegar a la Casa Blanca.
Se le acreditó el mérito de haber impuesto su rigor y disciplina para llevar orden a la campaña, a pesar del estilo caótico del presidente.
Pero a pesar de su habitual discreción, fue citada en una explosiva entrevista en Vanity Fair en la que reconoció que Trump tenía “una personalidad de alcohólico”, criticó a la entonces fiscal general Pam Bondi por su manejo de los archivos de Epstein y definió al vicepresidente J.D. Vance como un "teórico de la conspiración durante aproximadamente una década".
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Posteriormente, criticó el manejo de sus declaraciones por parte de la publicación, diciendo que era un "artículo ofensivo enmarcado de forma engañosa", aunque no desmintió los dichos que se le atribuían.
Recientemente, Wiles se declaró libre de un cáncer que la apartó temporalmente del cargo.
Fuentes anónimas declararon a la agencia AP que presentó su renuncia la noche del 5 de noviembre. En una publicación en sus redes sociales, Wiles elogió al presidente y se declaró “orgullosa de haber formado parte de lo que hemos logrado juntos, desde asegurar nuestra frontera y reducir impuestos hasta fortalecer nuestra economía y poner a Estados Unidos en primer lugar".
Un asesor político incendiario
Mientras que Wiles era vista como una operadora experimentada, capaz de articular esfuerzos, alianzas y estrategias, Miller ha destacado por su discurso incendiario y su estilo confrontativo, y es el arquitecto de algunas de las políticas internas más duras de la segunda presidencia de Trump.
Nacido en California en 1985 en el seno de una familia judía y progresista, Miller ha diseñado la violenta ofensiva antinmigración, la campaña de deportaciones masivas y la política de manejo de fronteras de la Administración.
Suyas han sido ideas como el veto a países de mayoría musulmana, muchos de los cuales han quedado en una lista negra de visados, o el intento de poner fin al programa migratorio DACA del expresidente Barack Obama, la Consideración de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, que protege de deportación a los llamados “dreamers”, jóvenes que ingresaron de forma ilegal al país siendo niños.
Ha sido el eje del nacionalismo en el movimiento MAGA y fue el responsable de establecer una meta de 3.000 arrestos al día por parte de la Patrulla Fronteriza (CBP) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), como paso previo a concretar la deportación masiva más grande de la historia.
Una encuesta de la agencia AP antes de las midterms reveló que 6 de cada 10 estadounidenses creían que la aplicación de la ley migratoria había ido demasiado lejos y expresaban algún nivel de rechazo al accionar de ICE.
Graduado de Ciencias Políticas en la Universidad de Duke, Miller se inició en la política como asesor del polémico exsenador Jeff Sessions.
Su designación se produce en un momento en el que se espera una oleada de investigaciones a funcionarios de la Administración Trump desde el Congreso, que ahora tendrá mayoría demócrata en ambas cámaras, luego de los graves reveses sufridos por los republicanos en las elecciones de mitad de mandato.
Miller se ha referido a los demócratas como "extremistas, bichos raros y lunáticos que odian a Estados Unidos" y ha difundido en sus redes teorías infundadas sobre fraudes electorales en California y Alaska.
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Una fuente de la Casa Blanca le dijo a la agencia Reuters que Trump considera que su gestión debe ser “más agresiva” tras los resultados electorales, mientras que otro funcionario señaló que el presidente "está recompensando a quienes le son más leales. No va a cambiar de rumbo".
En breves declaraciones a la prensa antes de partir hacia Florida, el mandatario señaló escuetamente que “quería hacer un cambio” y elogió a Miller destacando que lo entiende y que “hará un gran trabajo”.
Con AP, Reuters y EFE
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